Por Margarita Pisano
Lo peor que le puede pasar a un grupo es la autocomplacencia, sobre todo si ésta ha sido conseguida por las viejas prácticas feministas, heroicas y nostálgicas, de ese sector reclamante que siempre el patriarcado ha necesitado para su existencia, para sentirse vivo y amortiguar la imagen de su dominio. Reconocer estas atracciones y querencias es fundamental para que las mujeres avancemos en la conformación de focos ideológicos transformadores de éticas y estéticas que pongan de verdad en riesgo al gran foco masculinista-femenil, con "facha" de patriarcado.
Para frivolizar y matar un Movimiento existen muchas maneras: interpretarlo superficialmente en un contexto político contingente sin perspectiva histórica; transformarlo en demandas y slogans; no tener el valor de reconocerlo como un proyecto político propio, serio y "estudiable". Finalmente, utilizarlo para trepar a los espacios de poder masculinos donde muere su capacidad transformadora y con esto no quiero decir que no sea válido "ganarse la vida", lo que quiero decir es que no confundamos esos espacios con nuestros lugares políticos. Para los hombres, que han generado esta civilización, su lugar de trabajo es también su lugar político; para nosotras, son lugares ajenos, y ¡ojo! con las "fisuras", porque las coloca el mismo sistema (baste ver lo que ha sucedido con los Estudios del Género, des-activadores de los avances teóricos y políticos del feminismo). Todo dependerá desde donde califiquemos y valoremos la cultura vigente: sus guerras, sus leyes, su justicia, sus dioses y todos sus espacios.
Espero que mi producción no se transforme en un slogan útil para trepar por el sistema. Deseo que la legitimidad y la socialización de mi discurso vengan de mis compañeras políticas y que no esperen el reconocimiento del sistema para darle valor a mi trabajo teórico, el que he dedicado a las mujeres pensantes y actuantes que se reconocen en nuestra historia.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario