sábado, 28 de abril de 2007

VII Encuentro Lésbico Feminista de América Latina y del Caribe


Habitando autonomías kómplices
Por mariana pessah[1]

Este texto está complementado con las imágenes del encuentro en mi foto bloga Lucha LésbiKa con el objetivo de seguir habitando lo vivido y a la vez mostrar, a quienes no participaron, lo que creamos conjuntamente http://www.flickr.com/photos/83523012@N00/

Durante los días 7 al 11 de febrero se llevó a cabo en la ciudad de Santiago, Chile, el VII Encuentro Lésbico feminista de América Latina y del Caribe.
Unas 200 lesbianas nos reunimos diariamente “Pensando Autonomías desde una rebeldía Cómplice”, como lo proponía de ante mano el subtítulo del encuentro organizado por la EKIPA - Comisión Organizadora formada por varios grupos y lesbianas independientes, o sueltas, como se autodenominaban।

La posición política de la EKIPA se vio reflejada rápidamente por la transparencia del proceso que llevaron durante la organización, la página en Internet y la modalidad de becas. Ellas prefirieron invertir en un hotel de menos estrellas, poniendo en práctica una discusión que ya se venía dando en el movimiento, a cambio de poder otorgar más cantidad de becas y así tener un encuentro con mayor presencia de países presentes.
La cantidad de becadas fue de 33, véase más información en: http://www.elflac.org/becas/becadas.php y la lista de pedido de becas: http://www.elflac.org/becas/becasFormulario1.php

Hubo tres ejes temáticos para los cuales se invitaron a activistas de diferentes corrientes para poder ampliar el pensamiento y los debates.

El primer día del encuentro se lanzó el EJE I: Historia del Movimiento Lésbico Feminista Latinoamericano y Caribeño – una síntesis necesaria, avances y retrocesos।

Estaban en la mesa: Anahí (Chile); Norma Mogrovejo (Perú/México); Marisa Fernandes (Brasil); Violeta Barrientos (Perú); mariana pessah (Argentina/Brasil).
Los días sucesivos le siguieron el EJE II: Viejos y nuevos feminismos: de la teoría a la acción. Estaban en la mesa: Julieta Paredes (Bolivia); Claudia Acevedo (Guatemala); Gloria Careaga (México); Alejandra Aravena (Chile).

Y el EJE III: Rebeldías y Complicidades del movimiento, ¿una utopía o desafío actual? Estaban en la mesa: Sandra Montealegre (Colombia); Fabiana Túñez (Argentina); Rosangela Castro (Brasil); Toli (Chile)।

Luego de las ponencias, se realizaban los talleres políticos en los cuales las ponentes se dividían en diferentes espacios y cada una podía ampliar su discurso, o bien, dedicar más tiempo a una discusión en un grupo reducido de participantes. Hubo casos en los que por proximidad política e ideológica, optaron por unirse.

Lo más novedoso, revolucionario y tortillero en el mejor sentido de las palabras de subvertir y lesbianizar, fue la forma en la que durante 5 preciosos e intensos días habitamos la autonomía. Llevando a la práctica la acumulación de teorías, debates, talleres, pensamientos que se vienen discutiendo y proponiendo desde hace años. Dimos un contexto herstóriko en el cual la EKIPA preparó las condiciones desde una nítida horizontalidad, y nosotras, continuamos su ritmo propuesto.

Las autonomías de nuestros cuerpos, ideas, erotismo, pasiones y teorías.
Este encuentro estuvo regado de komplicidades permanentes, de sol y daridades. El espacio elegido por la EKIPA, el Centro Cultural San José, antiguamente hospital, hoy convertido en monumento histórico, nos dio la posibilidad de estar al sol y distendernos cuando tomábamos nuestro cafecito acompañado de frutas frescas debajo de preciosos árboles. Este tipo de cuidados es importante ya que pasábamos desde las 9.00 hs am aproximadamente, hasta dependiendo el día, las 23.00 hs en que se terminaban las actividades culturales. Estos horarios tan extensos nos llevaron a denominarlo “la disciplina chilena” cada vez que hablábamos de nuestro cansancio.
Hubo numerosos talleres de variadas temáticas como por ejemplo violencia entre lesbianas, conflictos y placeres en ser lesbiana negra, taller de escritura lésbica, autonomía y feminismo; muestra de audiovisuales y presentación de trabajos de grupos, lectura poética, recitales, etc. Y exposiciones de fotografías, pinturas y poemas. Lo que cabe mencionar, es que se le dio un espacio al arte que no es de relleno ni de “utilería”, como hemos vivido en muchos encuentros anteriores, aquí se trató el tema como lo que es: una herramienta política. Esto fue mencionado en la plenaria final como propuesta para continuar.

Espacios vivenciales fuera del marco del encuentro.
A través de los días, fue generándose una energía tan grande, que el sábado a la noche llegamos a una fiesta que al principio no tenía diferencias con las que pudiera ofrecer cualquier boliche, cualquier disco en la que bailen mujeres con mujeres o inclusive heterosexuales. Pero nuestras vibraciones lesbianas, polítikas, transformadoras y revolucionariamente subversivas entraron en akción y comenzamos a quitarnos las camisetas, remeras, sudaderas, blusas, para enfrentar a consciencia, los valores del patriarcado y desafiarlos mostrando la belleza de nuestros cuerpos tal cual son, tal cual somos. De diferentes tamaños, colores, edades. Nos descubrimos así, en otros cuerpos lesbianos y rememoramos un herstóriko mayo del 68’ en el cual feministas, también conscientes, quemaron sus sostenes, corpiños, brassiers, sintiendo de esta manera las maravillosas endorfinas que nos genera la libertad.
Nuestra felicidad de esta fiesta, fue un verdadero aKto polítiKo.

La EKIPA, de forma muy atinada, preparó una visita a Villa Grimaldi. Ex centro de tortura durante la dictadura de Pinochet, hoy transformado en un Centro de la Memoria. Lloramos con los y las desaparecidas lágrimas de rabia, de injusticia y también de ausencia en las palabras que dijeran Fulana de Nadie, torturada sin piedad, su castigo fue peor porque no solamente era “subversiva” (o vecina de) sino que además, era tortillera.
No fue fácil remontar las lágrimas ni el dolor, pero era parte de una deuda pendiente। Se hacía necesario contrarrestar tanto horror con la VIDA, el CANTO, la DANZA, las RISAS y las ESPERANZAS, por tanta gente que se fue y ya no está। Conseguimos hacerlo con Ochy Curiel cantando y Ariane Meireles bailando. Nosotras estamos muy vivas y es desde ahí que tenemos que actuar y pensar. Con la memoria viva, pero sin dejar que nos परलिक


Tenemos que reflexionar. Aprovechemos en pensar que muchos recursos, dinero, que llega al movimiento, vienen de bolsillos asesinos. Dineros como AID (USAID) quienes apoyaron el Plan Cóndor de América Latina y hoy están entrando, invadiendo nuestro continente imponiendo su mentalidad moralista e invasora. En el último tiempo vinieron a Brasil, solamente al sur, trayendo 48.000.000 de dólares por la “causa” del VIH/SIDA. Sospechoso, ¿no? Tanto dinero… algo buscarán a cambio.


A su vez, recordemos que la empresa Ford cedía sus autos Ford Falcon verdes a los milicos argentinos en la dictadura más cruenta de AMLAC –con 30.000 desaparecidxs-poniéndolos al servicio de la tortura de la desaparición directa de personas. En ellos las iban a buscar y en ellos las trasladaban. No aceptemos recursos de la Fundación Ford.

No aceptemos dinero asesino.
Es parte de nuestra autonomía ser responsables con los recursos que llegan. Aquí se marca una diferencia radical entre las feministas y las feministas autónomas.
Y se hizo la marcha, con amenazas de los nazis y todo, ¡¡¡nos tomamos las calles!!! Como canta Don Pablo Milanés " Yo pisaré las calles nuevamente, de lo que fue Santiago ensangrentada y en una hermosa plaza liberada me detendré a llorar por los ausentes". Siempre en mi lucha, sea en charlas informales, ponencias o escritos, defiendo la idea de una mirada amplia, de una lucha íntegra y transformadora, nunca de causa única. Por eso que estos hechos son tan significativos para nosotras lesbianas feministas autónomas, rebeldes y disidentes de un sistema patriarcal capitalista y racista.

Porque estos hechos son los que marcan que nuestra lucha no está dada para ser aceptada por ser una mujer que “simplemente” ama a otra mujer. El tomarnos las calles, con lo simbólico que puede ser en Chile post Pinochet, y a menos de dos meses de su muerte, fue como volver a escupir sobre su cajón.

Y bailamos y cantamos y reímos y pintamos carteles con todo lo que queríamos decir. Y saludamos y recordamos a Gabriela Mistral. Recomiendo para esta parte ver las fotos que hacen un complemento necesario con el relato escrito.

La rebeldía de las brujas
La energía del VII ELFLAC estuvo todo el tiempo acompañada por nuestras brujas sabias que de diferentes lugares nos apoyaron y mandaron guiños cómplices. El último día del encuentro, en la plenaria final, quedó ampliamente demostrado. Siguiendo la metodología del consenso que caracteriza a estos espacios latinoamericanos y caribeños, se propuso tener un día de las rebeldías lesbianas feministas latinoamericano y caribeño. ¿La fecha? un 13, día de brujas, no podía ser diferente. Se eligió el 13 de oKtubre en homenaje al primer ELFLAC que fue, en el año 1987, en México.

Guatemala, próxima parada
Creo que la elección de la nueva sede tuvo una coherencia absoluta con lo que fue el encuentro. En la plenaria final fue propuesto un eje principal para el próximo ELFLAC que tratara racismo y etnias. Si miramos el escenario en el que estaremos paradas, quiero creer que no solamente tendrá un eje, como también transversalizará el encuentro, así como también lo hará la diferencia de clases sociales.

Guatemala tiene una población urbana del 47% y rural del 58,8% y su composición étnica es: mestizxs de blancx a amerindix 55%, amerindixs 43%, blancxs y otrxs solamente un 2%.[2]
Esta nueva sede devuelve el encuentro a la zona del Caribe. Para hacer un poquito de memoria citaré los lugares que fueron cedes hasta el momento.
1987 – México
1990 – Costa Rica
1992 – Puerto Rico
1995 – Argentina
1999 – Brasil
2004 – México – de nuevo
2007 – Chile

Queda obvia la alegría que se puede sentir que las compañeras de Lesbiradas, principal grupo en Guatemala y lesbianas feministas independientes, hayan asumido el encuentro inaugurando los

ELFLAC en la región centroamericana.
También, compañeras de la región, como Nicaragua y Colombia, ya dejaron expresados su apoyo y el compromiso de dar continuidad a esta propuesta y línea política mantenida en Chile.
A su vez, habemos muchas lesbianas feministas que estamos geográficamente distantes pero nos disponemos a colaborar en la construcción política de este oktavo ELFLAC, justamente por lo maravilloso que fue el séptimo, no lo queremos únicamente como un recuerdo en el corazón, mucho menos en la vitrina, lo queremos como una construcción política y una línea nueva que se abre la cual contempla la teoría unida a la práctica. O sea, queremos seguir avanzando porque como cantábamos en la marcha, la revolución lesbiana no da ni un paso atrás.

[1] mariana pessah; artista polítika de la oktava dimensión.
[2] Los datos son extraídos de la Enciclopédia contemporânea da América Latina e do Caribe, coordenadorxs Emir Sader e Ivana Jinkings – Boitempo Editorial, 2006.

Nada pega con nada o la exaltación del amor… político

Por Margarita Pisano

Lo peor que le puede pasar a un grupo es la autocomplacencia, sobre todo si ésta ha sido conseguida por las viejas prácticas feministas, heroicas y nostálgicas, de ese sector reclamante que siempre el patriarcado ha necesitado para su existencia, para sentirse vivo y amortiguar la imagen de su dominio. Reconocer estas atracciones y querencias es fundamental para que las mujeres avancemos en la conformación de focos ideológicos transformadores de éticas y estéticas que pongan de verdad en riesgo al gran foco masculinista-femenil, con "facha" de patriarcado.
Para frivolizar y matar un Movimiento existen muchas maneras: interpretarlo superficialmente en un contexto político contingente sin perspectiva histórica; transformarlo en demandas y slogans; no tener el valor de reconocerlo como un proyecto político propio, serio y "estudiable". Finalmente, utilizarlo para trepar a los espacios de poder masculinos donde muere su capacidad transformadora y con esto no quiero decir que no sea válido "ganarse la vida", lo que quiero decir es que no confundamos esos espacios con nuestros lugares políticos. Para los hombres, que han generado esta civilización, su lugar de trabajo es también su lugar político; para nosotras, son lugares ajenos, y ¡ojo! con las "fisuras", porque las coloca el mismo sistema (baste ver lo que ha sucedido con los Estudios del Género, des-activadores de los avances teóricos y políticos del feminismo). Todo dependerá desde donde califiquemos y valoremos la cultura vigente: sus guerras, sus leyes, su justicia, sus dioses y todos sus espacios.
Espero que mi producción no se transforme en un slogan útil para trepar por el sistema. Deseo que la legitimidad y la socialización de mi discurso vengan de mis compañeras políticas y que no esperen el reconocimiento del sistema para darle valor a mi trabajo teórico, el que he dedicado a las mujeres pensantes y actuantes que se reconocen en nuestra historia.

Encuentro, renovación y políticas de performance

Por Susana Opazo

El séptimo encuentro lésbico feminista de Latinoamérica y el caribe será recordado primordialmente por los elementos simbólicos que lo conformaron, impactando y emocionando, hasta lo más profundo, a la mayor parte de las asistentes. Así, la marcha lésbica, la visita al ex centro de tortura Villa Grimaldi y la fiesta de las tetas al aire conforman el repertorio de imágenes más comentadas del ELFLAC. Sin embargo, un encuentro lésbico feminista se justifica solo si trasciende el mero acto performativo y logra configurarse como un epicentro donde confluyen las distintas especificidades ideológicas, apuestas teóricas y propuestas políticas, las que al exponerse y confrontarse públicamente nutren y le dan movimiento al movimiento.
Otra de las características destacadas del evento es el recambio generacional, que lleva, por ejemplo, a Ochy Curiel y Yuderkys Espinosa, a resaltar la notable renovación del movimiento y de la autonomía, mujeres jóvenes organizan el encuentro, caras y voces nuevas exponen. Nosotras, las del Afuera, sospechamos de la renovación del movimiento lésbico feminista, especialmente en el contexto sociopolítico en el que nos encontramos, donde la renovación de las izquierdas y la renovación del capitalismo ha dado lugar por supuesto a la renovación de las prácticas políticas y de lo político, renovación que implica un giro de racionalidad que ya no persigue lo deseable y se conforma con lo posible, que cambia la confrontación ideológica y busca el consenso y que abandona los discursos sustantivos, para operar con slogans que actúan como imágenes llamativas y seductoras que distraen la mirada de las cuestiones de fondo. Nosotras rechazamos la idea de una renovación necesaria o deseable y buscamos construir una continuidad histórica que hace trascender las insolencias de que hicieron gala las mujeres que sin autocomplacencia ni concesiones con el sistema, contribuyeron a radicalizar y profundizar las políticas feministas.

Es por esto que la puesta en escena de las tetas al aire en una catarsis de la feminidad no tiene valor, por el contrario, es funcional al sistema, si no es antecedida por una reflexión profunda sobre la explotación, exposición y cosificación de los cuerpos de las mujeres; y es por esto que la reflexión sobre la construcción y deconstrucción de la feminidad es fundamental en tanto nos encontremos con un GRAN salón de talleres llamado "Sala de las Emociones" en el centro del sitio donde se realiza un encuentro político entre mujeres, mientras la "Sala del Pensamiento" sea una salita sórdida, pequeña, escondida y maltrecha a la que la política feminista tiene difícil acceso. Vale también, por supuesto, pensar y repensar el uso de las calles como lugar político, pues hoy han dejado de configurarse como espacio público, vale también cuestionar al gran NO inscrito por las asistentes a la marcha lésbica, pues ese NO es la consigna o el síntoma de una política reaccionaria que no hace más que expresar una política negativa que repudia los efectos del patriarcado, pero que no mella el sistema, por el contrario, el sistema pone a la policía a cuidar a las activistas precisamente porque éstas no presentan peligro alguno para él. Llegará la hora de que el movimiento, si tiene pretensiones transformadoras, se arriesgue a demarcar un gran SI en los espacios públicos, privados e íntimos, SI, que contenga y afirme una propuesta política, ética y estética, que haga posible un cambio profundo.

El Encuentro NI-NI de la Autonomía

Por Andrea Franulic

Las Cómplices (las chilenas: Margarita Pisano, Sandra Lidid, Edda Gaviola; las mexicanas: Ximena Bedregal, Francesca Gargallo y Amalia Fischer) –en 1993- denunciaron las falsas e incluyentes representatividades en las que estaban siendo sumergidas desde los sectores institucionales del Movimiento. Situadas desde la autonomía, enfatizaron la urgencia de explicitar las diferencias ideológicas al interior del feminismo y perfilar las corrientes de pensamiento que pudieran surgir de dicha explicitación. El Encuentro de Cartagena (1996), organizado por el Movimiento Feminista Autónomo chilensis, llevó a cabo este objetivo y lo cumplió. Cartagena impulsó a las feministas a pronunciarse, a situarse en una posición ideológica. Cartagena desenmascaró el feminismo institucional y legitimó la autonomía. En Cartagena también surgen las NI-NI que, por primera vez, se evidencian como una tendencia más, aquélla que no quiere situarse NI en el feminismo institucional NI en el autónomo, pero toma algo de los dos según le convenga. Las NI-NI fueron aquéllas que se negaron a confrontar las diferencias ideológicas "para no pelearse", es decir, se negaron a concretar una de las "ideas-fuerza" de la autonomía.

A partir del 96, las feministas autónomas asumieron el desafío de profundizar sus propuestas políticas y aún este desafío está pendiente. El eje por medio del cual ELFLAC nos convocó: "Pensando autonomías..." se congeló en un slogan. En este sentido, ELFLAC recuerda la tendencia NI-NI. Porque, por un lado, los discursos post-encuentro lésbico, que sintetizan las experiencias vividas, exaltan la unificación del sector autónomo que evidentemente está traspasado por profundas diferencias ideológicas y filosóficas que no fueron abierta y descarnadamente confrontadas, como es el caso de las divergentes estrategias políticas, sostenidas, por supuesto, por proyectos políticos distintos. Y, por otro, el discurso general que circuló en el ELFLAC y ha seguido circulando en los comentarios posteriores, coincide en varios tópicos con el discurso del feminismo institucional, con la salvedad de que ELFLAC se autoproclama autónomo. Por ejemplo, el concepto de renovación o de recambio generacional se ha escuchado insistentemente estos últimos años en los sectores más institucionales no sólo del Movimiento, también de la izquierda. Asimismo, la estrategia de aprovechar las fisuras del sistema para intervenir en él ha sido suficientemente recurrida por la mayoría de las feministas instalada en los distintos espacios de poder masculinos. También, reemplazar el nombre de feminismo institucional por otro más conveniente es una práctica usual entre las institucionales que niegan la existencia de una corriente que las represente y que, muchas veces, se autodefinen autónomas aun en el Banco Mundial. Por último, el discurso exitista –y nada realista- que busca la conciliación, que niega los fracasos y que propone el consenso, es conocido en las esferas de la política más convencional.

Lamentablemente en este encuentro no se avanzó en relación a la autonomía que defendían las Cómplices. Porque sin la profundización de nuestras diferencias ideológicas, los discursos quedan envueltos en la indiferenciación, congelados en slogans, transformados en discursos vacuos plagados de lugares comunes que no afectan en nada el imaginario colectivo y el contenido más crítico y transformador desaparece. Y entonces volvemos a repetir la historia, porque este 'reciclaje discursivo' recuerda el que se llevó a cabo durante el proceso de institucionalización del feminismo para desactivar las propuestas más rebeldes. Y así como cierto feminismo se arrogó el derecho de representarnos a todas, la autonomía se transforma ahora en el nuevo paraguas que nos cobija a todas unidas aunque indiferenciadas y a la usanza de la diversidad neoliberal, intercambiables unas por otras, porque poseemos igual valor. Un gran paraguas que borra tanto las relaciones de poder como las potencialidades transformadoras de los grupos; bajo el cual, el gesto de pronunciarse ideológicamente se convierte en un acto inútil.

Como dice Amorós, las mujeres sumergidas en la feminidad somos las idénticas. Sin explicitación hay identidad, no hay diferencias. Sin explicitación no nos arriesgamos y uno de los riesgos es dividirnos, porque nuestras diferencias pueden ser irreconciliables, abismales o, momentáneamente, no complementarias. La división que pueda resultar de la confrontación de proyectos políticos distintos, a veces radicalmente distintos, no es un acto patriarcal. Lo patriarcal es la inclusión. El patriarcado es el "orden esencial", el territorio "dado" para transitar. Por él, las mujeres, "incluidas" bajo sus denominaciones y variadas ideologías, hemos transitado.

miércoles, 7 de marzo de 2007

FEMINISMOS, COMPLICIDADES Y AUTONOMÍAS.
En relación al VII Encuentro de Lesbianas Feministas
de América Latina y el Caribe.
Realizado en Febrero, Santiago de Chile 2007.


Quiero iniciar diciendo que este texto esta escrito de forma independiente a Lesbianas Feministas en Colectiva y al Movimiento de Acción Lésbica Feminista (elmal de Aguascalientes) Ambas colectivas referentes de mi activismo y pensamiento político.

Entre otras cosas el feminismo me ha llevado a usar la voz propia, sin sentirme aislada o solitaria, usar mi voz como una práctica autónoma del quehacer feminista.

Escribo también desde México, pero no desde la enorme ciudad, aunque si desde un estado pequeñito, gobernado por la ultraderecha, en un país sumido, re sumido en la corrupción y la impunidad. Desde la matanza de mujeres en ciudad Juárez, hasta la casería de brujas desatada en Oaxaca. El movimiento lésbico feminista en México, festeja las sociedades de convivencia, el reconocimiento legal de parejas del mismo sexo, entre muchas otras formas de convivir socialmente. Y digo el movimiento de lesbianas feminista porque en su nombre, pero sin su voz has salido las vencedoras, las dueñas de esta lucha, las lesbianas oficiales quienes señalan este acto como el fin de lucha del movimiento porque ahora ha llegado el momento de exigir lugares en los partidos políticos. En México el movimiento lésbico permanece adormecido, y México no es solo la ciudad de México, el pasado VI- Encuentro de lesbianas feministas organizado en este país, reafirmo las profundas divisiones entre las lesbianas feministas y feministas autónomas y no feministas sino mujeres homosexuales. Las divisiones, descalificaciones, acusaciones y el ataque fueron tan alto que acabaron por mucho rato las ganas de seguir haciendo movimiento lesbo/feminista. Entonces el vació en los debates sobre temas como quitarle eso de "feminista" al encuentro para que vinieran más mujeres y ¿ por qué no? también hombres y hacerlo más atractivo, la inclusión/exclusión (así en binomio) de las transgénero, la acusación y difamación de algunas autónomas como transfobicas, como terroristas, las Non Gratas, quedamos tan desgastadas de ver como el camino a la institucionalidad se había sentado cómodamente en el horizonte mediato del movimiento feminista de lesbianas. Las agendas lésbicas, las nuevas corrientes de jóvenes lesbianas, las artistas, las diputadas o aspirantes o expirantes y hasta la sórdida recepción que nos dio el auditorio del PRI (partido-dictadura que por mas de 70 años saqueo este país) para llevar a cabo un día de reflexión feminista justo el día que Ximena Bedregal presentaba su ponencia " Democracia masculinista, democracia heterosexual compulsiva, también puede llamarse ¿seguiremos dando tanto a cambio de tan poco? o de cómo se pueden hacer cambios para que ellos sientan que su cultura sirve" En esta lectura relámpago, pero pronunciada de lo que fue el fracaso político de este VI Encuentro LFLAC, el horizonte del movimiento lo leí como una fotografía Express que dejaba a las lesbianas en el espacio físico, político e ideológico del PRI intentando levantar la voz autónoma perseguida, cercada por la ciudadanía, las demandas inmediatas y la inclusión de todos los seres humanos, el neutro masculino sobre el que habíamos estado debatiendo, entre pasillos porque en la plenaria la discusión era si éramos excluyentes o buenas.

He hecho este recuento para mi misma, para no perder la memoria y para compartirla, es así como quise iniciar para poder entender como este VII ELFLAC puede cambiar y sobresaltar al movimiento lésbico feminista en México y sin ánimos nazionalistas pienso que esta corriente sumida o cegada en la institucionalidad de este país se ha mantenido cómodamente instalada en la voz del movimiento lésbico feminista por la enorme falta del actuar y pensar de este movimiento silenciado o silencioso de todas formas es no actuante. Las propuestas planteadas desde el movimiento de lesbianas feministas autónomo como la marcha lésbica de México se fracturaron al no poder tocar y remover el orden de la lógica derechos/estado, y para algunas otras salir a las calles a demandar al estado brazo legitimo del patriarcado, nos parecía que cercaba la rebeldía de esas 1500 lesbianas que habíamos logrado convocar en la segunda marcha lésbica desde el "Sálvense quien quiera, lesbianas en Rebeldía"

Por eso este encuentro VII ELFLAC que usaba su voz para proponer desde la complicidad y la rebeldía me pareció explicito para quienes queríamos encontrarnos en la autonomía. Al fin esta organización logro hacer un trabajazo que al mismo tiempo nos dejo mirar y preguntarnos qué era lo qué habían hecho los otros comités organizadores como el del VI ELFLAC en México que a regañadientes dieron unas poquitas becas, que apenas accedieron para algunas bajar las cuotas de los beneficios empresariales que habían comprometido ya con el hotel. Un informe financiero que sigue siendo "Top Secret" Ni que decir de salir a las calles con "la pinta" de lesbianas. Yo creo que este VII ELFLAC organizado por lesbianas feministas chilenas deja no sólo como reto la administración, los dineros y sus usos, también el trabajo logístico para resolver cada cosa imprevista, tener esa atención que a una le dan ganas de compartir la armonía que se ve.

Y de estos retos quiero hablar especialmente de uno que siento urgente. La formación política de lesbianas feministas, por momentos a mi me canso escuchar a la que no es feminista, a la que no sabe y quiere aprender, hasta la que no quiere ser feminista y no lo va a ser. ¿Y qué hacen en un encuentro de lesbianas feministas? me preguntaba. Y me cansa porque este mismo argumento es el del VI ELFLAC en la ciudad de México, el de la marcha lésbica y el de muchos otros espacios donde he participado, este argumento que señala "tu feminismo no me interesa; ya tengo el propio" y esto no deja explicitas las diferentes ideas y haceres del feminismo y autonomía, porque parece que ahora es un saco donde todas podemos caber y ese es un juego ya muy usado de cuando a las lesbianas oficiales se les ha desgastado el discurso y de tanta "diversidad" se borra la diferencia.

La urgencia existe y creo que necesitamos hacer este trabajo en las diferentes regiones para tener más elementos pensantes de debate, de reflexión, intercambio y yo misma me incluyo en la necesidad de trazar un proyecto político con certeza, con visión, cómo, por qué, para qué, con quién, dónde. Así no pasar de la deslegitimación por mera ignorancia hasta la complacencia por ganas de hacerlo todo bien.

Estoy escribiendo este texto cuando se ha desatado el debate de "tetas al aire" yo lo miro como un acto rebelde poner mis tetas al aire y no en un brasier, dejar mi cuerpo sudar y no tener que cubrirme, eso casi no lo puedo hacer, no en todos lados y sé que eso es una mirada para en lo concreto pensar cómo resimbolizar mi cuerpo y su relación con el mundo, porque cada espacio, cada censura la tenemos que repensar. Y si lo que algunas de nosotras hicimos no se ha entendido así, es porque no hemos sido suficientemente contundentes con las palabras y el pensamiento feminista, de ahí habrá que seguir construyendo para decir lo que queremos sin separar el lesbianismo del cuerpo lesbiano, que de trozos y de feminidades esta plagado nuestro andar.
Qué cosa no representa el patriarcado?
Qué cosa no representa la feminidad?
Pero como la misma Margarita dice, hay que sospechar no sea que estemos leyendo y reciclando la moral. (eso lo digo yo) Por eso me parece importante que junto a la feminidad se toque y se desinstale la moral, porque esa es la cadena del "deber ser" para las mujeres.

Creo que hubo aportaciones muy interesantes que nuevamente me convidaron pensamiento, los talleres del Afuera, de Mujeres Creando, el de autonomía con Claudia y Jana y creo que eso es algo muy importante del encuentro permitir complementarse en las posturas políticas, y cuando hablo de estos talleres no quiero decir que solo las que organizaron y nos compartieron el taller me aportaron, me aportaron las que participaron en ellos y en las asambleas, las que tomaron la palabra y usaron su voz, las expuestas por sí mismas.

Eso me invito antes que nada a escribir este texto, a recuperar mi voz y quizá desde ahí, este VII ELFALC logre sobresaltar el movimiento de este lado del mundo, al menos en este lugar pequeñito de tierra, me parece una propuesta radical detenerme y pensar en las diferencias que construyen mi autonomía y la de las otras.

Villa Grimaldi me alentó a no perder la memoria, y quizá sea que vivo en esta país desmemoriado que sigue pensando que las y los desaparecidos de México 68 son un invento comunista para desestabilizar el país. Que las mujeres violadas en el operativo federal de San Salvador Atenco se inventaron eso para que no les iniciaran procesos por daños a la nación y por incendiarias. Y cómo no….!!! Villa Grimaldi me representó, la posibilidad de vivir o morir como activista, como lesbiana, como feminista, como mujer y de cualquier forma, como sea lo único que no quiero es perder la memoria.

Por ahora en eso ando……
Chuy Tinoco
Aguascalientes, Marzo del 2007.
LA ESPERANZA
ES NOVIA DE LA LIBERTAD
Y AMANTE DE LA UTOPIA



A todas las hermanas lesbianas feministas les escribimos, después de haber despedido el carnaval ayer lunes día siguiente del domingo de tentación. Llegamos el jueves en la mañana y ya en la noche era noche de comadres (fiestas solo de mujeres) en todas las ciudades de Bolivia, esa noche en nuestro café Carcajada, en la ciudad de La Paz, empezó el carnaval hasta ayer. Esa misma noche en la fiesta de comadres estuvimos comadreando de Chile, todo el sabor a ternura y compromiso de lucha que traíamos en el alma se notaba en nuestros ojos y cuerpos, cantamos algunas de las canciones de la marcha y las heteros también las corearon, algunas nos dijeron que nos vieron en CNN que hizo tomas de la marcha, pero no sabemos como se habrá hecho la nota de prensa.

En una coyuntura en la que el capital transnacional elevó increíblemente sus tasas de acumulación y donde el mismo capital ya perdió sentido, porque tienen tanto dinero que no saben que lo tienen pero siguen queriendo mas y más. En esta coyuntura, las lesbianas feministas nos reunimos en Santiago de Chile, volvimos a transitar "las calles de lo que fue Santiago ensangrentado, y nos pusimos a llorar por las ausentes" y ¡Carajo! Entre lágrimas, risas, deseos, besos y orgasmos, pusimos durante 5 días el alma el cuerpo y el corazón en la lucha y en la construcción de un mundo nuevo.

Somos un puñadito de mujeres. que tienen claro que los ejes de discusión, organización y conflicto en nuestra Latinoamérica y el Caribe son los de raza, etnia y clase, queremos continuar discutiendo como se van irguiendo los privilegios alrededor de estas tres realidades y que generan desesperanza muerte y traición dentro del mismo movimiento feminista y nos aleja de las utopías revolucionarias. Somos un puñadito que quiere mantener los lazos aprendidos, descubiertos y reencontrados en estos días de febrero, donde la EKIPA cuidó de nosotras y proporciono todo lo necesario para que la esperanza nos seduzca de nuevo. Gracias a todas ellas. Somos este puñadito que quiero creer es la sal del proceso la que va a dar el sabor a los días de lucha y es la semilla natural no transgénica que va a alimentar el futuro.

Ay utopía
vieja loca, que de seducir quinceañeras
nunca se cansa

Leímos lo que todas están escribiendo y nos unimos a sus sentimientos, quisiéramos sin embargo dirigirnos con mucho respeto a las compañeras Gloria Careaga y Margarita Pisano creemos que las plenarias eran los lugares para discutir sobre si estamos estancadas o hemos avanzado o si nos hacemos cómplices del sistema al reconocernos autónomas. Actuar de francotiradoras no nos hace bien a nadies.

Y respecto al recambio generacional, no confundamos la típica manera que tiene el sistema patriarcal de usar y desechar personas, con la sentida alegría de encontrar hermanas más jóvenes que nosotras construyendo en Chile. Necesitamos saber con los cuerpos que los feminismos siguen siendo "esa vieja loca que de seducir quinceañeras nunca se cansa". Y ver a quinceañeras y veinteañeras con sus propios caminos, poner el cuerpo a este movimiento tan estigmatizado y combatido por el sistema. ¡ es bien lindo!

La memoria larga nos habla de las mujeres de generaciones anteriores que hicieron posible que nosotras estemos aquí vivas y a quienes se les agradece y cada feminista tiene sus propias tatarabuelas, abuelas, madres, tías y hermanas dentro del movimiento, no hay una sola escuela de feminismo y autonomía donde todas debamos inscribirnos a principio del año escolar. Cada quien en donde y con quienes quiera construir.

Queda pendiente nuestra discusion y profundización sobre la autonomia, es posible que ahora sea el momento de retomar los encuentro feministas autónomos que llegaron hasta el segundo el primero fué en Bolivia el segundo en Uruguay y quedaron las chilenas de las clorindas encargadas de hacer el tercero, lanzamos la idea a ver si tiene cobijo y abrigo.
El recuerdo de cada una de uds en nuestras mentes, cuerpos y corazones, que la pachamama continue nutriendo nuestras utopías y nos de la energía y la sabiduría suficientes para realizarlas.


Desde La Paz Bolivia
Lidia, Fortunata y Julieta

jueves, 22 de febrero de 2007

ESPECIAL/ febrero 2007
VII Encuentro Lésbico Feminista de Latinoamerica y el Caribe
HISTÓRICO


Concluyó el VII Encuentro y los balances son positivos para la comisión organizadora EKIPA. Desde instaurar un "Día de la rebelión lesbiana" cada 13 de octubre hasta decidir que Guatemala será la próxima sede del encuentro, las más de 200 lesbianas feministas marcharon por el centro de Santiago y dieron una lección de visibilidad y orgullo lésbico.

Por Redacción RS


Uno de los carteles colgados en los pasillos del centro cultural / foto: erika montecinos
Bastaron 5 días para que Santiago se tiñera de lesbianismo. Durante una semana, más de 200 lesbianas feministas concurrieron al Centro Cultural ex Hospital San José para participar en el evento más importante dentro del activismo lésbico feminista latinoaméricano.
No sólo se difundió que ELFLAC se realizaba por primera vez en Chile después de muchos intentos o la primera marcha lésbica feminista por el centro de Santiago, sino que fue posible posicionar el tema de los proyectos de ley - como PUC y Ley antidiscriminación - que se están debatiendo en el Congreso y cuyo contenido, las organizaciones lésbicas y lésbicas feministas, no comparten.

La comisión organizadora, EKIPA, recibió millares de felicitaciones de parte de las activistas latinas que calificaron la actividad como "histórica" "maravilloso" e "impecable".
"Este encuentro fue sencillamente maravilloso e impecable, la coordinación de las compañeras del EKIPA lograron que éste sea recordado como uno de los mejores encuentros de los 7 ya realizados", dijo la profesora periana Norma Mogrovejo, quien logró notoriedad en los medios tradicionales por su título de "lesbianóloga".

Día de la rebelión Lesbiana

Las más de 200 lesbianas feministas presentes en el encuentro, decidieron instaurar el 13 de octubre de cada año como "Día de las rebeldías lesbianas feministas de Latinoamérica y el Caribe".Dicha fecha será celebrada en los más de 20 países presentes en la actual actividad y así se determinó porque ese día se celebró el primer Encuentro Lésbico en el año 1987 en México. Las activistas explicaron además que la fecha es simbólica, ya que «nos rebelamos contra el colonialismo patriarcal marcado por el racismo» puesto que un día antes se celebra en el continente el "Día de la Raza".Las activistas presentes indicaron que las organizaciones de cada país deberán programar actividades con motivo de este día como marchas, ferias culturales, intervenciones políticas, etc.

Guatemala sede del 8vo Encuentro

Guatemala será el próximo país que albergará a las lesbianas feministas de Latinoamérica y el Caribe en su octavo encuentro.La principal razón de la designación de la nueva sede radica en la condición de vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres en general y lesbianas en particular en ese país, donde se registran las más altas tasas de femicidios. Claudia Acevedo, una de las principales activistas lésbicas feministas de ese país, expresó su satisfacción por el apoyo recibido por sus compañeras que unánimemente adoptaron esta decisión.Uniones Civiles: "Ley basura"

En relación al Encuentro que las reunió, algunas representantes de movimientos de lesbianas de América Latina calificaron como una "falacia" las iniciativas legales que buscan regular la unión civil entre personas del mismo sexo.

«Exigir leyes contra la discriminación, exigir leyes de casamiento entre personas del mismo sexo, exigir la inclusión en este gran rompecabezas hétero realmente es una farsa», afirmó la representante de Guatemala, Claudia Acevedo.

Claudia rechazó eventuales pactos de Unión Civil afirmando que «no queremos encajarnos en este rompecabezas en el que sólo importa cuán válidas podemos ser para este sistema».
"No respaldamos el Pacto de Unión Civil (PUC) que el Movilh impulsa con el aval del Gobierno. Las lesbianas no vamos a beneficiarnos con esa normativa, porque, por ejemplo, no está contemplado el asunto de la maternidad lésbica, lo que hace el PUC es reconocer fundamentalmente temas patrimoniales", dijo por su parte Erika Montecinos, directora de la revista lésbica on line Rompiendo el Silencio.

Más info http://www.elflac.org/ / ¡Visita la galeria de imagenes!
Rompiendo el Silencio.cl / Cultura pensante, cultura visible, ¡Cultura Lésbica!

fuente: Rompiendo el silencio, revista lésbica online. www.rompiendoelsilencio.cl

Lesbianas, Indias, Negras, y Pobres: Feministas y Rebeldes

Una primera emoción sobre el VII Encuentro Lésbico Feminista Latinoamericano y Caribeño




Por Victoria Aldunate Morales“


¡Mujeres contra la guerra

Mujeres contra el Capital

Mujeres contra la Violencia

y el Fascismo Neoliberal!”

Fecha de Publicación: 20/02/2007

Fue inmensa, antirracista, antineoliberal, histórica e intensa esta tortilla feminista.

Acogedora también como la Ekipa chilena que la organizó… -Qué nos sigan ‘acojiendo’ no más- dijeron varias. ¡Cómo no!


Humor feminista y lesbiano, sentimientos de cercanías, afecto entre mujeres, lesbianismo político, besatón en plena Plaza de Armas. Nada de discriminación a las no lesbianas. Plenarias “Pensando Autonomías desde una Rebeldía Cómplice”. Historia lésbica, Historia feminista, Historia Lésbica Feminista, Talleres diversos, Discusión del pasado, el presente y los desafíos. Arte, bailes, corporalidad y pensamiento. La Lesbian Band argentina con dos cientos de mujeres raras siguiéndolas, desde el cerro Huelén y por el Paseo Ahumada, el viernes 9, justo a la hora de la salida de los trabajos, fue una maravilla; y la mirada de sorpresa de las gentes de este Chile Lindo, otra.


Mujeres, viejas y jóvenes, negras, indígenas, mestizas, gitanas, blancas, repletaron los jardines, salas y salones del Pensamiento, de las Emociones, de las Voces, de las Miradas, del Alma Inquieta, de la Sensualidad, de la Confidencialidad, de la Visibilidad y otras denominaciones como esas, en el Centro Cultural San José (antes Hospital San José) en la comuna de Independencia. “¡Contra la Violencia no somos guerrilleras, somos Tortilleras!” Vernos juntas y revueltas, conversando, riendo, preguntando, opinando, proponiendo, exponiendo libros, discos y variada producción intelectual, artística y política; conmovidas por Villa Grimaldi, ex centro de tortura de la dictadura; comiendo juntas en largas mesas vegetarianas, y ver a algún niñ@, hij@ de feminista -que no pudo o no quiso quedarse en casa- conversando animad@ de política, ideas y vidas con Julieta y otras, fue esperanzador y demostró que tenemos capacidad de hacer comunidad feminista apátrida.


Sucedió desde el miércoles 7 al domingo 11 de febrero en un veraniego, aunque no desierto Santiago, ya que parece que no es tanta la gente que tiene plata para vacacionar en este $hile concertacionista ejemplo de desarrollo neoliberal… Por eso contra todas las predicciones que decían que no iba a resultar por las vacaciones, esta Junta de Brujas sí resultó. La prensa, aunque quisiera obviarla, la tuvo que mostrar, y la gente las vio pasar (a las brujas) coloridas y desvergonzadas gritando: “¡Contra la Violencia no somos guerrilleras, somos tortilleras, somos tortilleras!”.


Funa también…Pero la cosa no terminó ahí, aunque oficialmente, el Encuentro, llegaba hasta el 11, muchas feministas de otros países, se quedaron para asistir a la Funa –Scra ché, como dicen en Argentina- al femicida Alfredo Cabrera Opazo, asesino de su hija Javiera de 6 años y homicida frustrado de la madre de Javiera, Claudia. El macho pedía por tercera vez la libertad el martes 13, pero la acción bulliciosa, latinoamericana y caribeña ese día de brujas, en el Centro de Justicia, una vez más le dio mala suerte al femicida que no consiguió lo que quería. Unas cincuenta mujeres, de esas malas que podemos ser peores, gritamos: ¡Quien Ama no mata, no humilla ni maltrata! y ¡Si no hay Justicia para las mujeres, hay Funa a los femicidas! De l@s observador@s, nadie entendía porqué surgía tanto acento caribeño del megáfono, much@s aplaudieron que hiciéramos frente a los guardias del metro, a los pacos, que viajáramos en los carros y llegáramos a la Plaza de Armas nuevamente, sin callar nuestras consignas ni bajar nuestros lienzos, e informando todo el tiempo a l@s transeúnt@s el motivo de nuestra manifestación.Este aquelarre latinoamericano y caribeño en Chile, tuvo, entre decenas de otras acciones y reacciones, los acuerdos políticos de que el próximo, el VIII, sea en Guatemala, país de constante violación de los derechos humanos, y que un eje fundamental y transversal no sólo del Encuentro sino del Movimiento sea Racismo, Clasismo y etnia.


Además acordó el 13 de octubre como Día de las rebeldías lesbianas feministas latinoamericanas y caribeñas, en recuerdo del I Encuentro Lésbico en México (1987), y para mostrar que "nos rebelamos contra el colonialismo patriarcal marcado por el racismo" que un día antes, el 12, celebra –disque- el Día de la Raza. La mirada constante fue feminista, radical, autónoma, antineoliberal y desde un enfoque de la Violencia Estructural que ejerce el Patriarcado contra las Mujeres. Así lo percibí. Las memorias del Encuentro y las conclusiones políticas las harán otras: la Ekipa Chile y cada grupo y cada feminista que participó. Yo no pretendo nada parecido en estas líneas. Simplemente me gritaban dentro las ganas de contarlo. Negarlo será imposible para quien sea, lo que ya es una victoria, y no haber estado hubiera sido una gran pérdida, humana y política.


Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónomas
fuente: http://www.radionumerocritico.cl

martes, 20 de febrero de 2007

“Somos mucho mas que dos”
Gloria Careaga

La convocatoria que desde temprano, a inicios del 2005, lanzaron las compañeras chilenas para celebrar el VII Encuentro Lésbico Feminista en Santiago de Chile, de a poco fue definiendo un proyecto. Las distintas experiencias vividas a lo largo de seis encuentros, no planteaban un reto fácil. No obstante, pronto empezaron a abrir las puertas a distintas voces, a realizar consultas que les llevaron a construir una propuesta colectiva, donde muchas lesbianas jóvenes encontraron eco y se sumaron, para conformar lo que finalmente fue la EKIPA, espacio diverso donde la experiencia, la calidad, las ganas y la calidez se expresaron a lo largo del proceso y en el Encuentro mismo.Su organización hizo posible que mujeres de casi todos los países del Continente estuviéramos presentes. La definición del proyecto, impulsó una participación colectiva que además de hacer una amplia participación posible, invitó a un compromiso para el éxito del Encuentro.

El Centro Cultural San José, un antiguo hospital en proceso de remodelación, y hoy monumento histórico, fue el espacio que dio cabida por cinco días a alrededor de 50 lesbianas para celebrar el VII Encuentro Lésbico Feminista. Sus amplias salas, jardines y largos e iluminados pasillos posibilitaron un encuentro con la palabra, con la danza, la poesía, las imágenes, las miradas, la música y los cuerpos de lesbianas de América Latina y El Caribe. Las largas y agotadoras jornadas (de 9 a 22:30), bajo un intenso calor, sin embargo, transcurrían fluidamente con un intenso intercambio entre charlas, talleres, el arte, las horas de comida, las compras de libros, discos y artesanías, y el café. Parecía que más que rendirnos, nos proveían de nuevas miradas y un sinfín de sensaciones que nos mantenían unidas.

Ay que caló
qué caló tengo
que buena que estoy
que cuerpo que tengo
Y yo quiero una chica
que me lleve a la bahía
que me diga Vida Mía
y que me quite este caló.

El planteamiento del lema del Encuentro: La autonomía desde una rebeldía cómplice, me llevó a pensar en las discusiones de los Feminismos Latinoamericanos del 2002, donde reconociendo la diversidad feminista, vimos que podíamos continuar. Sin embargo, hubo un pequeño retroceso, que sorprendió a algunas y molestó a otras, iniciamos de regreso con la disyuntiva de las definiciones binomiales entre autónoma o institucional. No obstante, la tensión se fue resolviendo, dejando atrás las desacreditaciones propias de esta perspectiva.

El Programa nos planteó tres ejes temáticos para abordar el análisis de la situación del movimiento lésbico feminista de la región. A través de tres paneles se abordó: Historia del movimiento lésbico-feminista Latinoamericano y del Caribe; Viejos y nuevos feminismos: de la Teoría a la Acción; Rebeldías y Complicidades del movimiento. Las miradas de viejas y nuevas voces permitió hacer un recorrido crítico de las interpretaciones y experiencias vividas, así como sobre nuestro lugar en las alianzas y los posicionamientos que como lesbianas feministas tenemos, para llegar a plantearnos retos e identificar las distintas vías para arribar un planteamiento nítido del lesbianismo feminista.

Los aspectos planteados en los paneles fueron discutidos en grupos para profundizar en el análisis y en el planteamiento de propuestas que fueron devueltos a las plenarias. Además, se inscribieron 43 sesiones de taller que, aunque no todas se realizaron, exigían de decisiones para acercarse a las distintas expresiones ofertadas. Los aspectos abordados en los talleres comprendían reflexiones ideológicas-políticas, propuestas de trabajo, expresiones como dimensión de construcción política, análisis crítico de la realidad de nuestros países, y algunas propuestas para la reflexión íntima; su amplia variedad, a muchas nos dejó en falta, ante la imposibilidad de acudir a todas las que nos interesaban. Igualmente, el final el día nos ofrecía sesiones de video, presentaciones de libros, expresiones musicales, danza y canto, lectura de poemas, exposiciones.

Lesbianas contra la guerra,
Lesbianas contra el capital,
lesbianas contra el racismo,
y contra el terrorismo neoliberal.

El tercer del día del Encuentro fue un gran día de fiesta, después de las reflexiones sobre el III Eje, iniciamos la preparación de la Marcha. Con el eco de los tambores, se empezaron a extender las mantas multicolores y cada una preparó su pancarta. El recorrido, desde la sede del encuentro hasta el Muro Homenaje a Gabriela Mistral, donde inició la Marcha, mostraba ya el entusiasmo; desde las ventanillas de los autobuses asomaban las mantas, las banderas arcoíris y las pancartas anunciándonos. Las compañeras chilenas tomaron el micrófono en cada una de las paradas para denunciar las condiciones que cada día enfrentamos, para reclamar las demandas que hoy levantamos por nuestros derechos, pero también contra la pobreza, el racismo y la imposición del modelo neoliberal en la región.Los tambores de la LesbianBand y de las compañeras brasileñas daban marco a nuestras voces. Las consignas políticas recordaban las primeras marchas feministas con su “Mírala que linda viene”, reafirmaban nuestro placer de ser “porque nos gusta y nos da la gana”, e invitaban a compartir “dame la mano lesbiana”, sin dejar de combatir “contra la guerra, el capital, el racismo y el terrorismo neoliberal”. El trayecto de la marcha quedó marcado por el paso de la Primera Marcha Lésbico Feminista de Santiago, con las huellas de los círculos de las paradas lésbicas y el fuego del NO, a la vejación, al silencio, a la opresión.Fue una Marcha innecesariamente custodiada por la seguridad pública, las miradas de rechazo apenas se notaron, más bien recibimos muestras de simpatía y de asombro, ante nuestro orgullo y nuestra fuerza.

¡NUNCA MAS!

El proyecto político del Encuentro nos llevó el cuarto día a visitar la Villa Grimaldi, centro de tortura y exterminio del régimen de la dictadura. Conducidas por mujeres y hombres sobrevivientes de este proceso, nos condujeron por cada uno de los espacios, a través del recorrido por los estrechos espacios y de los recuerdos vividos, nos transportaron a la realidad de las y los ahí retenidos. La vivencia, la escucha, el reconocimiento de las huellas y los objetos de quienes desde ahí desaparecieron, nos caló el alma y el cuerpo. Los relatos de las compañeras que ahí perdieron familiares nos acercaron aún más a una realidad desde lejos conocida.La dificultad para pasar a un festival fue evidente. Aún así, la sensibilidad de nuestras compañeras artistas -Victoria Herrera (Chile), Ochy Curiel (República Dominicana), Ariane Meireles y Silvanna Conti (Brasil)- impulsó un proceso y un tono que poco a poco nos fue introduciendo en un nuevo momento. El espacio abierto, con su fresco viento, el verde que le rodeaba, los rosales y su proyecto por recordar a las mujeres que por ahí transitaron, contribuyeron también a que fuéramos dando el siguiente paso. Y ahí, en ese hoy majestuoso foro nuestras compañeras lesbianas dieron rienda suelta a la expresión de la danza y el canto.

“A quién le importa…..”

¡Y llegamos a la última noche, de la celebración final con una gran fiesta! A pesar de que el trabajo nos había tomado más tiempo del programado, emprendimos una rápida huída al hotel para prepararnos y temprano llegamos al bar. Poco a poco empezaron a desfilar decenas de mujeres hasta abarrotarlo y se dio la bienvenida oficial por el altavoz, y los reconocimientos, a la EKIPA, a los países presentes, al esfuerzo, a los logros. Pronto se empezaron a proyectar imágenes de la Marcha que todas festejamos.

El vaivén de los cuerpos, el calor, las complicidades, la alegría, se compartían. Desde la gradería unas tomaban aire y observaban, otras bailaban y cantaban. De pronto, las manos empezaron a enarbolar algunos sostenes. Y rápido las tetas al aire se multiplicaron. “Hace falta una chilena”, les gritaron y decenas subieron y se unieron. Las manos llamaban a subir y multiplicarse. Y la lesbianband, desde su propio rincón hizo su aparición, ¡todas celebramos!Desde ahí, los coros, el baile fueron más intensos. La libertad compartida fue multiplicando la solidaridad, la calidez, y el orgullo.

“Somos malas y podemos ser peores”

La plenaria del último día nos llevó a un recuento de las discusiones y propuestas compartidas. Se destacó cómo los señalamientos al lenguaje racista y el taller sobre racismo habían llevado al reconocimiento del racismo que llevamos dentro, y se planteó la necesidad de que éste, junto con la etnia y la clase, se constituyeran en uno de los ejes de análisis del próximo encuentro. Se señaló también la importancia de profundizar en las distintas formas y espacios de discriminación que enfrentamos y en fomentar el estudio y la investigación en este campo. Igualmente, en la necesidad ampliar e impulsar mecanismos de articulación. Así, llegamos al último día. Con las vivencias acumuladas, los sentimientos a flor de piel y el entusiasmo compartido. ¡Se hace necesario plantear a dónde vamos! La satisfacción de lo alcanzado impone un tono festivo. ¡Hay que celebrar! Y precisamente, en celebración del I Encuentro Lésbico Feminista se fija el 13 de octubre como el Día de las Rebeldías Lesbianas Feministas de Latinoamérica y el Caribe. Se plantea así, que de acuerdo a cada país, se realicen acciones públicas que visibilicen nuestra propuesta de transformación.Pero había también que pensar en la continuidad de los Encuentros y la nueva sede. Si bien puede ser muy atractivo conocer y vivir un país con una expresión y movimiento lésbico fuerte. Consideramos que los Encuentros son un motor importante para fortalecer procesos; que la presencia misma de las lesbianas feministas organizadas de distintos países en un lugar, detona procesos de reafirmación y empoderamiento.

Así, decidimos a Guatemala como la próxima sede, donde a pesar de las adversidades y la represión, se han enfrentado con valor y han dado la cara.El informe final de la EKIPA, la recuperación del proceso vivido por cada nos llevó a una íntima evaluación. El balance final fue muy bueno. A pesar del cansancio, de la dimensión de los compromisos adquiridos, las satisfacciones alcanzadas a través de las intensas discusiones y las interminables horas, los acuerdos, las experiencias compartidas y el profundo compromiso nos retan a, con nuevos ánimos, seguir adelante. Nos sabemos, nos conocemos, y tenemos con qué, para seguir haciéndolo. Un mundo mejor es posible.

México, 19 de febrero, 2007.
Gloria Careaga
Facultad de Psicologia, UNAM

lunes, 19 de febrero de 2007

Sobre el Encontrar.
A propósito del
VII Encuentro de Lesbianas Feministas de América Latina y El Caribe.

Por Yuderkys Espinosa Miñoso
Buenos Aires, feb 2007

La palabra encontrar me gusta. No importa el contexto donde aparezca siempre trae consigo la idea de la acción, de un sujeto que diligentemente va por aquello que desea. Y así, se encuentra algo porque antes se ha buscado. Y así, aun cuando también a veces sucede la sorpresa: algo nace sin premeditación, justo cuando no buscábamos algo se muestra, aún así el encontrar no es un acto pasivo. Hay que tener los ojos bien abiertos, el corazón tibio, hacer espacio en el cajón del entendimiento. Se hace, entonces, visible lo que estaba oculto, ocurre la maravilla.

En mi experiencia el feminismo está inherentemente unido al encontrar. Me imagino por aquello de “traer el mundo al mundo” –como decían las italianas. Encontrar, hallar, descubrir como mecanismo por medio del cual una hace posible que algo acontezca, que cobre significado.

Encontrar también como sentido de apertura a lo nuevo, una disponibilidad activa a dejarse atravesar por lo otro que está ahí y que también reclama su lugar.

Supongo que de allí devino esto de los “Encuentros Feministas”; no congreso ni jornadas ni…; nada de eso: Encuentros. Ese sentido de atravesarnos, de tropezarnos. Colocarnos justo ahí donde la otra no puede sino vernos. Donde el yo de la una y de la otra confluyen y se re-conocen. Encontrarnos y hallar aquello que buscábamos y también, por qué no, lo que ni siquiera imaginábamos. Porque en el tropezar, en el encuentro con la otra siempre puede ocurrir la sorpresa, un nuevo nacimiento.

Y decir que en un Encuentro Feminista realmente nos hemos encontrado es aleccionador, gratificante, sorpresivo en nuestros días. En tiempos del ocaso del feminismo –al menos del que conocemos- más de un centenar de lesbianas feministas hemos inauditamente logrado encontrarnos. Encontrarnos con nuestras potencias, con nuestra creatividad, con nuestros sueños…con nosotras y con la otra. Así ha sido este encuentro y nos preguntamos cómo ha sido posible…permítanme contarles mi versión.

La comisión organizadora del VII Encuentro de Lesbianas Feministas celebrado en Chile, al igual que lo hiciera la comisión organizadora del VII Encuentro Feminista también celebrado en Chile en el ´96, convocó al encuentro desde la autonomía. Podríamos decir, sin embargo, que sin perder una visión crítica común, hay diferencias importantes entre estos dos encuentros.

En primer lugar, no podríamos obviar el texto y el contexto que separan un encuentro de otro. Nueve años de diferencia marcar una distancia importante entre el momento en que se celebra este encuentro y el anterior. El encuentro feminista celebrado en Cartagena a mediados de los 90´s marca el final de un momento caracterizado por la ilusión de una unidad de objetivos y saca a la luz de manera rotunda y dolorosa la escisión del movimiento. A casi una década, el VII Encuentro de Lesbianas Feministas ocurre en un contexto de hegemonía y sedimentación del feminismo de Estado y de la agenda supranacional, mejor conocido como feminismo institucional.

Las diferencias que marcan un encuentro y otro en este sentido son importantes. Porque por una parte, en este encuentro del 2007 ya no se trata prioritariamente de demarcar visiones, ni de denunciar o advertir lo que ya ha acontecido. Esa fue una tarea contundentemente llevada a cabo por el encuentro del ´96 y la contundencia fue de tal magnitud que no necesita ser recreada. Tampoco creo que estemos en la disposición ni los ánimos de hacerlo.

Mucha agua ha corrido desde aquel encuentro del ´96. Y hoy, desde la experiencia las mismas, ya no somos tales. Sobre los escombros de la batalla declarada se escribió la historia oficial del feminismo hegemónico y triunfante de la gran agenda internacional. Imposibilitadas de abandonar la lógica de la advertencia y del enfrentamiento las feministas que nos autoproclamamos formando parte de una corriente autónoma, hemos pasado de la fractura a la invisibilización, de la invisibilización al silencio. Silencio impuesto y luego elegido. Silencio, sin embargo, solo aparente.

Trabajando desde la frontera y desde el exilio, las autónomas hemos podido curarnos las heridas, remirar el mundo y remirarnos. Sin ostentación hemos podido reconsiderar ciertas prácticas auto destructivas, reflexionar sobre nuestras posturas, aprender desde la experiencia, desde el pecho doblegado, desde la absoluta soledad, viejas lecciones y máximas de las feministas que nos precedieron. Desde lo pequeño, a paso de hormiga hemos reafirmado nuestro lugar de adscripción autónoma y hemos ido aprendiendo a construirla. Como corriente no hegemónica hemos encontrado en la producción de pensamiento y en el arte espacios de construcción de otros simbólicos que nos retan, nos superan y nos transgreden.

Las autónomas de hoy no somos las mismas de ayer, y por suerte. Ideas claves nos anclan pero el camino transitado nos mejora y fortalece. Años tuvieron que pasar para reencontrarnos desde este otro lugar. Y desde este otro lugar otras muchas nos salen al encuentro y nos muestran que nuestro accionar no ha sido en vano. No es casual que sea otra vez en Chile donde podamos hacer el balance. Feministas pioneras e incansables han articulado desde allí una propuesta, han sembrado la semilla y la han regado cada día. Quizás sin ser exactamente lo que ella esperaba –nuestras acciones nunca generan fielmente aquello que pretendíamos- Margarita Pisano, y su Movimiento Rebelde del Afuera, ha dejado su rastro en Chile. Gracias a ella otras hemos podido ser escuchadas. Desde el respeto, desde el reconocimiento de una herencia histórica, pero transitando el propio camino, un nutrido, trasgresor y productivo movimiento de feministas lesbianas jóvenes chilenas, nucleado entorno al Bloque Lésbico –confluencia de diversos grupos de lesbianas- ha estado en condiciones de producir encuentro, poniendo en acto el más original sentido de la autonomía. Y nos deja una lección que vale para todas.

Si la palabra autonomía ha parecido en algún momento difícil de ser asida, si atacada por la institucionalidad parecía entrar en un punto de inacción y aparecía vaciada de significado, este VII encuentro la pone a punto. Porque lo que allí vivimos las más de 100 lesbianas feministas congregadas solo tiene un nombre, no hay posibilidad de la confusión. Escrito está en nuestros cuerpos y en nuestro simbólico. Esta allí no para algunas elegidas sino para todas. Y a quien vuelva a preguntar a qué nos referimos que abra bien los oídos, bien los ojos y se ponga en disposición de dejar surgir lo nuevo, lo que está fuera de este mundo.

Si algo me queda claro de este encuentro es la necesidad de persistir en la insolencia, hacer de nuestra existencia un arte de la perturbación cotidiana y pequeña, incómoda a los intentos integracionistas. Si hasta ahora nuestro accionar se ha concentrado en marcar límites –“mi cuerpo es mío”, “cuando una mujer dice no es no”, “no más violencia hacia las mujeres”-, ¿cómo sería centrarnos en la producción de nuevos deseos, nuevos imaginarios, nuevas formas de experimentar lo bello? La apuesta y el reto que nos deja este encuentro es que es desde ahí, desde la construcción, desde el deseo, desde la disposición al encuentro con la otra que podemos hacer de la frontera un lugar habitable, una invitación de acogida para cada una. Persistir en la insolencia es pasar del no reactivo, en que nos hemos movido durante estos años, al sí creativo que nos abre al mundo todo, a la experiencia toda. Sin permiso e insolentemente reencontrarnos con nuestra potencia y pasar de reproductoras a productoras de cultura, desafiando los límites del pensar, la ceguera de la política de lo posible en la que se halla inmerso el feminismo hegemónico.

Lejos queda la idea que iguala autonomía a libertad de acción. La libertad es imposible dentro de los límites de la macro cultura patriarcal. El ser libre se construye día a día, en la rebeldía, en el cuestionamiento a todo, en la irreverencia. El ser libre persiste a todo intento de mediación, su fin no es caber en lo instituido más bien la instauración de lo nuevo, lo que no cabe o lo que escapa a nuestra comprensión y por tanto, todavía, a la lógica de la opresión.

Agradecida, encontrada, aun desde la embriaguez producida por estos días de producción de utopía, escribo.

Yuderkys Espinosa Miñoso
treintay2@yahoo.com

VII ENCUENTRO LESBICO FEMINISTA LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE, AUTONOMÍA Y RACISMO

Norma Mogrovejo

Del 7 al 11 de febrero nos reunimos aproximadamente 200 lesbianas en el VII Encuentro lésbico feminista latinoamericano y caribeño, organizado por la Ekipa una comisión de aproximadamente 26 integrantes y 9 voluntarias conformado por el Bloque Lésbico y -las denominadas- lesbianas sueltas (las que no pertenecen a una organización), quienes empezaron a trabajar desde que recibieron la sede en el anterior Encuentro de México (Noviembre de 2004). A diferencia de otros Encuentros, esta comisión mostró solidez en su articulación aún cuando gran parte de las integrantes eran jóvenes; la administración de los recursos permitió amplia participación de lesbianas becadas y costos accesibles para las chilenas, así como consideraciones especiales para quienes no pudieron cubrirlos. La organización fue asombrosamente impecable. La sede del encuentro, acertadamente elegida, tuvo lugar en el Centro Cultural San José, antiguamente hospital, hoy monumento histórico, con amplios espacios abiertos que permitieron confluencia, encuentros y comunicación no sólo en las plenarias, talleres, tiempo de café, almuerzos y en todos los momentos cotidianos del Encuentro. Como el hotel se encontraba a considerable distancia, posibilitó que las asistentes nos concentráramos en las actividades programadas y espontáneas, no estaba cerca la camita para descansar o retozar, así los horarios y actividades nos impusieron una dinámica si bien escolástica, un ritmo que día a día nos energetizaba, levantarnos 7 de la mañana, salir del hotel entre 9 y 10, inicio de actividades 10:30 y regresábamos al hotel entre 22:00 y 24:30 hrs., un tren de trabajo que recordaba mi época de scout.

LOS EJES TEMATICOS
La autonomía, como lo expresaba el lema, desde una rebeldía cómplice fue el eje transversal que surcó cada una de las discusiones, lo que permitió profundizar en la problemática lésbica ligada a una realidad política, económica y social latinoamericana. Tres ejes temáticos organizaron la discusión del Encuentro:
I.- Historia del movimiento lésbico-feminista Latinoamericano y del Caribe, permitió una relectura tanto de las organizaciones, acciones conjuntas y encuentros; una historia que es necesario revisar cuantas veces sea necesario para repensar el presente y el futuro: las difíciles relaciones con el movimiento feminista y su perspectiva heterocentrista, con el Estado que impulsa la instalación de un neoliberalismo en condiciones desventajosas para la región, las ONG y sobre todo, las relaciones internas entre las diversas corrientes lesbofeministas y las formas en que éstas se han desenvuelto analizadas como un auto boicot.
Destacó el cuestionamiento al uso del lenguaje, expresado aún sin darnos cuenta, como un discurso racista al denominar circunstancias históricas con referencias al color negro u oscuro en referencia a situaciones negativas.
II.- Viejos y nuevos feminismos: de la Teoría a la Acción, cuestionó la relación entre las teorías y las estrategias para la acción (como el caso del matrimonio lésbico), los aliados, la relación entre la tecnología del género y el feminismo en el proceso de globalización, así como la necesidad de repensar nuestras demandas lésbicas como feministas.
III.- Rebeldías y Complicidades del movimiento, desde el sabor de un café colombiano se planteó la urgente necesidad de corporeizar el feminismo desde la acción y el sentimiento, la pregunta ¿cómo hacer cuerpo de la teoría? encontró respuesta en la experiencia de algunos grupos que desde la autogestión pudieron llevar a la práctica la generación de espacios desde donde experimentar un lesbofeminismo posible y deseado.
Acompañaron a estos ejes de discusión una variedad de talleres, muestras de videos, expresiones artísticas, venta de libros, artesanías y música que alimentaron no sólo la discusión, también la interrelación y otras formas de comunicación.



LA MARCHA
Como parte de la programación, la Ekipa en su visión política de intervención, organizó una de las más importantes acciones políticas que trascenderán en la vida cotidiana no solo de la capital chilena. Aproximadamente trescientas lesbianas el 9 de febrero, salimos a marchar por las calles de Santiago con pancartas expresando nuestra existencia lésbica junto a otras identidades:
Soy latina, soy lesbiana. Soy artista, soy lesbiana. Soy humana, soy lesbiana. Sau brasilera sau zapatao. Soy rebelde y mi causa es lesbiana. Mis ideas para hacer justicia y cuerpo para amar a otra mujer. Insurgencia sexual. Somos malas podemos ser peores. Soy lesbiana lesbiana lesbiana lesbiana lesbiana.
Primera parada, el monumento a Gabriela Mistral, poeta chilena, (presumiblemente) lesbiana, inspiradora de muchas mujeres latinoamericanas, lectura de un manifiesto y las consignas se dejaron oír: Si Gabriela viviera, con nosotras estuviera; si Gabriela viviera, con nosotras se viniera.
La lesbian banda argentina junto con la batucada brasileña abrió la marcha. Ante la mirada atónita de lxs chilenxs ensayamos decenas de consignas, canciones, besos, abrazos, danzas. Mantas y carteles daban cuenta incluso de la especificidad de expresiones políticas: Pinochet genocida, Fujimori extradición, no al femicidio, no al heterocentrismo.
Segunda parada, ingreso al centro histórico, intervención política: besos y más besos. Un comando sacó un tarro de pintura de aceite y en un círculo selló junto a los pies de una lesbiana la denominación que dejará huella en las calles chilenas, aquí estuvimos, por aquí pasamos: lesbiana.
Tercera parada: La plaza de armas, un acto central, la lectura de un documento que poéticamente reivindicaba las palabras usadas en la denigración de mujeres lesbianas, la apropiación del lenguaje desde el orgullo y como cada 19 de mes, el grupo Memoria Feminista encendió fuego a las palabras no más violencia hacia las mujeres que fueron escritas en el piso, y al tiempo que se consumían, coreadas por la marcha. Consignas, cantos, besos y más besos, esta lucha es de amor.
Por la noche regresamos al Centro Cultural a disfrutar de una programación artística: Gabriela Robledo en poesía, Silvia Palumbo, Julieta Paredes y Fortunata con un maravilloso concierto musical.

VILLA GRIMALDI
Aún llenas de energía por la marcha del día anterior, el sábado 10 de febrero, fuimos sacudidas en lo más profundo de nuestras emociones por el impacto que el centro clandestino de detención, tortura y exterminio de la dictadura de Pinochet, Villa Grimaldi, causó en nuestra conciencia histórica. Hoy dirigido por los propios sobrevivientes, convertido en museo por la paz y memoria, Villa Grimaldi nos recuerda los hechos más atroces que cometió la dictadura pinochetista, para que no se olvide y no se repita.
Labrada por la memoria del exterminio, tuve la oportunidad de conversar con Claudia Acevedo de Guatemala y Mercedes Cruz, mi paisana, de Perú, países que también han sufrido procesos dolorosos de persecución política, desapariciones y exterminio. Ambas experiencias daban cuenta que a diferencia de Chile, poco se ha hecho por preservar aquella memoria, debido principalmente a que el exterminio estuvo dirigido a indígenas, traduciéndose en etnocidio. Este silencio, muestra del racismo instalado en las venas más profundas de nuestra sociedad latinoamericana, es aún una deuda que debe ser repuesta.
La Villa, con todas sus emociones, también nos permitió disfrutar de un concierto de nuestra kerida Ochy Curiel y de danzas africanas de Arienne Celestino de Brasil.

LA PLENARIA FINAL Y LOS ACUERDOS
Aún soñolientas debido a la fiesta de la noche anterior, encontramos con sorpresa a la entrada del Centro, graffitis que nos advertían de la invisibilidad que las indígenas habían sentido en el Encuentro. Un momento de tensión hizo presentir la posible ruptura. Una previa muestra de fotos durante la fiesta, de algunas escenas del Encuentro, en la que no se encontraron reflejados muchos rostros no necesariamente podía ser muestra de discriminación y así lo entendieron las compañeras indígenas y Julieta Paredes luego de recordar que el racismo inexorablemente da privilegios, en un acto de madurez se disculpó por los graffitis, cerrándose el eslabón que estuvo a punto de romperse.

Momento propicio para que Arienne, propusiera que uno de los principales ejes del próximo encuentro fuera el racismo.

Y cuando creíamos que lográbamos un final con saldo limpio, una intervención performática producto de uno de los talleres irrumpió la plenaria con un acto alusivo a la violencia, todas fuimos sacudidas porque el Encuentro había logrado superar la historia de desconfianzas y rupturas, y la circunstancia fue vivida como un exceso innecesario, una intrusión sin visión ni tacto. Aunque seguramente no fue el único acto de provocación en el Encuentro, muchas preferimos caer en los brazos y cuerpos amorosos de nuestras compañeras antes que la violencia. Fue difícil retomar la calma pero un ritual que invocaba a las orishas ayudó a retomar las discusiones.

Y aunque con un poco de trabajo, pudimos consensar la celebración del 13 de octubre como el Día de las Rebeldías Lesbianas Feministas de Latinoamérica y el Caribe con una marcha como expresión de visibilidad ligado a espacios de reflexión para no convertir al acto político en un simple carnaval comercial. Fecha elegida en conmemoración al I Encuentro Lésbico-Feminista en 1987 en México.

Con beneplácito el grupo Lesbiradas de Guatemala aceptó el reto de organizar el próximo encuentro en una conexión centroamericana con el apoyo de Nicaragua y la región Mesoamericana. El ambiente se hizo propicio y junto a la intensidad de emociones, la Ekipa entregó en las manos de la compañera guatemalteca la pócima que mantuvo esa espiritualidad y que fue vertida por todos los rincones donde cada una de nosotras pudo estar.
Al final de la plenaria, Ximena Riffo, quién en la última fiesta junto a la algarabía donde muchas nos quitamos camisetas y sostenes, descubrió sólo uno de sus senos, hizo la siguiente propuesta:
"La tradición minoica llevó a las lesbianas de Lesbos a caminar por las calles con sus senos descubiertos. Propongo a las que lo deseen, encontrarnos el próximo Encuentro con un seno al aire, como un acto político de apropiación de nuestros propios cuerpos, a resignificar una visualidad estética lésbica”.
¡¡ CON LA FUERZA DE LA REBELDIA, PENSANDO LA AUTONOMIA!!
¡¡A VIVIR LA VIDA CON EL CUERPO Y EL ALMA, LO MEJOR POSIBLE!!

EL POST ENCUENTRO

En una propuesta autogestiva, 30 de las asistentas organizamos una visita a Isla Negra, Viña del Mar y Valparaíso, el viaje estuvo lleno humor, deconstruyendo todas las formalidades que el encuentro pudo tener, con contrapropuestas y desatinos.
El martes 13 fue un día especial, convocadas por el grupo Memoria Feminista asistimos a un acto político: funar (escrachar, delatar) a un asesino de su hija de 5 años y casi homicida de su esposa que, pese a la gravedad de los hechos, pedía libertad condicional, lo que ponía en grave riesgo la seguridad de la víctima. Temerosas de que la solicitud fuera concedida, con pancartas y consignas recordamos al juez, el fiscal, lxs abogados y asistentes “quién ama, no mata, no humilla ni maltrata”. Satisfechas porque la libertad condicional fue denegada, salimos tras el abogado defensor recordándole que defender a un asesino de mujeres tiene una grave complicidad. De regreso al metro, convertido nuestro contingente en otra marcha en contra a la violencia hacia las mujeres, la vida nos puso en el camino al juez (Alfredo Morgado) que quitó la tuición a Karen Atala por declarar ser lesbiana y vivir con su pareja. Encuentro que permitió funarlo por lesbofóbico.

Desde el inicio hasta la partida, en cada instante, el Encuentro nos posibilitó experimentar sentimientos de intensidad colectiva, donde los fines comunes eclosionaban en acciones conjuntas. Tarea que llevamos a nuestros lugares para traducirlos en hechos corporeizados de lesbofeminismo. No puedo dejar de agradecer a la Ekipa por su esfuerzo y visión política.
Cada acto de protesta, cada acción política, cada beso público escribe la huella de las lesbianas en la historia de nuestros países.

México D.F., febrero del 2007.

domingo, 18 de febrero de 2007

“¡Mujeres contra la guerra
Mujeres contra el Capital
Mujeres contra la Violencia
y el Fascismo Neoliberal!”


LESBIANAS, INDIAS, NEGRAS Y POBRES: FEMINISTAS Y REBELDES
Una primera emoción sobre el VII Encuentro Lésbico Feminista Latinoamericano y Caribeño


Fue inmensa, antirracista, antineoliberal, histórica e intensa esta tortilla feminista.
Acogedora también como la Ekipa chilena que la organizó…
-Qué nos sigan ‘acojiendo’ no más- dijeron varias. ¡Cómo no!

Humor feminista y lesbiano, sentimientos de cercanías, afecto entre mujeres, lesbianismo político, besatón en plena Plaza de Armas. Nada de discriminación a las no lesbianas.
Plenarias “Pensando Autonomías desde una Rebeldía Cómplice”. Historia lésbica, Historia feminista, Historia Lésbica Feminista, Talleres diversos, Discusión del pasado, el presente y los desafíos. Arte, bailes, corporalidad y pensamiento.

La Lesbian Band argentina con dos cientos de mujeres raras siguiéndolas, desde el cerro Huelén y por el Paseo Ahumada, el viernes 9, justo a la hora de la salida de los trabajos, fue una maravilla; y la mirada de sorpresa de las gentes de este Chile Lindo, otra.

Mujeres, viejas y jóvenes, negras, indígenas, mestizas, gitanas, blancas, repletaron los jardines, salas y salones del Pensamiento, de las Emociones, de las Voces, de las Miradas, del Alma Inquieta, de la Sensualidad, de la Confidencialidad, de la Visibilidad y otras denominaciones como esas, en el Centro Cultural San José (antes Hospital San José) en la comuna de Independencia.

“¡Contra la Violencia no somos guerrilleras, somos Tortilleras!”
Vernos juntas y revueltas, conversando, riendo, preguntando, opinando, proponiendo, exponiendo libros, discos y variada producción intelectual, artística y política; conmovidas por Villa Grimaldi, ex centro de tortura de la dictadura; comiendo juntas en largas mesas vegetarianas, y ver a algún niñ@, hij@ de feminista -que no pudo o no quiso quedarse en casa- conversando animad@ de política, ideas y vidas con Julieta y otras, fue esperanzador y demostró que tenemos capacidad de hacer comunidad feminista apátrida.

Sucedió desde el miércoles 7 al domingo 11 de febrero en un veraniego, aunque no desierto Santiago, ya que parece que no es tanta la gente que tiene plata para vacacionar en este $hile concertacionista ejemplo de desarrollo neoliberal…
Por eso contra todas las predicciones que decían que no iba a resultar por las vacaciones, esta Junta de Brujas sí resultó. La prensa, aunque quisiera obviarla, la tuvo que mostrar, y la gente las vio pasar (a las brujas) coloridas y desvergonzadas gritando: “¡Contra la Violencia no somos guerrilleras, somos tortilleras, somos tortilleras!”.

Funa también…
Pero la cosa no terminó ahí, aunque oficialmente, el Encuentro, llegaba hasta el 11, muchas feministas de otros países, se quedaron para asistir a la Funa –Scra ché, como dicen en Argentina- al femicida Alfredo Cabrera Opazo, asesino de su hija Javiera de 6 años y homicida frustrado de la madre de Javiera, Claudia.

El macho pedía por tercera vez la libertad el martes 13, pero la acción bulliciosa, latinoamericana y caribeña ese día de brujas, en el Centro de Justicia, una vez más le dio mala suerte al femicida que no consiguió lo que quería.
Unas cincuenta mujeres, de esas malas que podemos ser peores, gritamos: ¡Quien Ama no mata, no humilla ni maltrata! y ¡Si no hay Justicia para las mujeres, hay Funa a los femicidas!

De l@s observador@s, nadie entendía porqué surgía tanto acento caribeño del megáfono, much@s aplaudieron que hiciéramos frente a los guardias del metro, a los pacos, que viajáramos en los carros y llegáramos a la Plaza de Armas nuevamente, sin callar nuestras consignas ni bajar nuestros lienzos, e informando todo el tiempo a l@s transeúnt@s el motivo de nuestra manifestación.

Este aquelarre latinoamericano y caribeño en Chile, tuvo, entre decenas de otras acciones y reacciones, los acuerdos políticos de que el próximo, el VIII, sea en Guatemala, país de constante violación de los derechos humanos, y que un eje fundamental y transversal no sólo del Encuentro sino del Movimiento sea Racismo, Clasismo y etnia.
Además acordó el 13 de octubre como Día de las rebeldías lesbianas feministas latinoamericanas y caribeñas, en recuerdo del I Encuentro Lésbico en México (1987), y para mostrar que "nos rebelamos contra el colonialismo patriarcal marcado por el racismo" que un día antes, el 12, celebra –disque- el Día de la Raza.

La mirada constante fue feminista, radical, autónoma, antineoliberal y desde un enfoque de la Violencia Estructural que ejerce el Patriarcado contra las Mujeres. Así lo percibí.
Las memorias del Encuentro y las conclusiones políticas las harán otras: la Ekipa Chile y cada grupo y cada feminista que participó. Yo no pretendo nada parecido en estas líneas. Simplemente me gritaban dentro las ganas de contarlo. Negarlo será imposible para quien sea, lo que ya es una victoria, y no haber estado hubiera sido una gran pérdida, humana y política.

Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas

jueves, 15 de febrero de 2007

Monty (Sandra Montealegre) Una amante del Feminismo y las Mujeres

Hola a todas...

Realmente las palabras de Ochy son muy invitadoras a contar lo que vivimos quienes estuvimos allí y los grandes aprendizajes que vienen con la piel de nuevo a la tierrita...

Bueno empecemos agradeciendole a las mujeres de Chile por la acogida y el amor con la que estuvo pensado el encuentro, la transparencia pero sobre todo la invitacion a construir y a seguir construyendo movimiento en nuestros paises, en la energia con la que nos devolvieron a las mujeres diciendonos que es posible movilizarse desde el feminismo lesbico...

Cuando llegué fue maravilloso encontrarme desde el principio con un mucho gusto, que bueno que estes aqui... luego fui conociendo mas y mas, y escuchaba sobre feminismo pensado desde la autonomía, desde una propuesta concecuente con nuestras humanidades y resistentes al patriarcado. .. y cada vez que escuchaba y escuchaba la idea me iba gustando, y entonces preguntaba y contaba mis percepciones y encontraba debates, discusiones, sonrisas, bailes pero sobre todo mujeres comprometidas con causas comunes y maravillosamente invitadoras a trabajar, a incentivar a quienes estamos empezando con un ¡aqui estamos para lo que necesites! y con un ¡estamos contigo! con un abrazo antes de empezar y con un gran aplauso al final...

Y fueron viniendo los días y cada vez me iba encontrando con mas y mas humanidades que ibamos construyendo amistades, incluso mujeres que no estuvieron en el encuentro, pero con las que tuve discusiones sobre la vida y compartimos bailes y negocios... y creo que fuimos 200 y con cada una cruce una palabrita... es la primera vez que hablo con tantas mujeres en tan pocos dias!!!...

Tambien me fui enamorando de algunas, que me encantaban con sus vitalidades, con sus vidas llenas de historias, con sus conviciones; una brasilera, una chilena, una argentina, una guatemalteca, pero sobre todo una española... que me enseñaron cosas y tenian cada una en sus humanidades maravillas que hacia que estuviera pendiente de sus pasos por el encuentro...
Marche por primera vez con tantas mujeres lesbianas feministas, y grite y baile y goce y en la avenida moneda con estado deje un circulo que decia colombiana y lesbiana... y bese a muchas mujeres y me imagine con mucha alegria el dia en que las mujeres lesbianas feministas colombianas salgamos a la calle a disfrutar del carnaval de nuestra marcha... bueno pero en ello hay que trabajar bastante y yo vengo con todas las pilas puestas...

Por primera vez me quite la camiseta... y fue una sensacion fantastica.. . que la causa esta en el cuerpo, en nuestros cuerpos... en esos que son nuestros...

Bueno el regreso estuvo lleno de nostalgias y un poquito de lagrimas, sin embargo estoy con las pilas puestas a trabajar muchisimo desde donde pueda... la invitacion de este encuentro es que para Guatemala seamos muchisimas mas las Colombianas que estemos allí... me encantaría que fueramos muchisimas mas... y bueno una amable invitacion a todas ustedes mujeres a que empecemos a encontrarnos en lo lesbico feminista y que trabajemos juntas y que un dia ojala el 13 de octubre de este año, salgamos las mujeres lesbianas feministas de Colombia a marchar por el dia de la reveldia lesbiana feminista latinoamericana y del caribe...

Dejo mis alegrias por ahi... un placer contarles de mis aventuras... y con las pilas puestas tengo muchas ganas de que en Colombia empecemos pronto...

Un beso amoroso a todas...
Monty... (Sandra Montealegre)
Una amante del feminismo y las mujeres

EL 7MO ENCUENTRO LÉSBICO FEMINISTA: TRASCENDENTE e HISTÓRICO, Ochy Curiel



Reflexiones paso a paso del VII ELFLAC
Fecha de Publicación: 15/02/2007

La coincidencia del 7

En Chile en 1996 se celebró el 7mo Encuentro Feminista de América Latina y El Caribe y en este mismo país acaba de realizarse el 7mo Encuentro Lésbico Feminista (7-ELFLAC), ambos de trascendencia política y ambos números 7. El primero marcó un hito en el feminismo latinoamericano porque evidenció la creciente institucionalización y burocratización del movimiento, al mismo tiempo que permitió fortalecer la corriente autónoma que muchas desde distintos lares veníamos construyendo. El segundo saca del letargo el lesbianismo feminista que percibíamos teníamos en la región y lo coloca dentro de un proyecto político autónomo y rebelde contextualizado en la realidad latinoamericana y caribeña atravesada por altos niveles de pobreza y de racismo, de conflictos armados y represión militar, lo cual hace trascender la visión de que el lesbianismo es sólo una práctica sexual diversa. Muchas se preguntaban y hasta afirmaban que esta coincidencia alrededor del número 7 tiene que ver con magia, esoterismo y brujerías. Yo no lo creo. En Chile, muchas feministas y lesbianas feministas históricamente le han apostado a la autonomía pese a la dictadura pinochetista y la ola de institucionalización de los movimientos sociales, incluyendo el feminista. La coincidencia del impacto de estos dos encuentros no se debe a su número, sino a un proyecto político y en el 7-ELFLAC esto se vio y se sintió.


LA EKIPA: muestra de articulación políticaEstuve en Chile en enero del 2006 invitada a participar del Encuentro de Lesbianas en las Artes (ELTA) y en esa ocasión fui invitada a una pequeña reunión con lo que hoy es la EKIPA (Comisión Organizadora del 7mo ELFLAC). Salí de allí realmente esperanzada, aposté a esta comisión porque en mi percepción tenían bien definido el proyecto político que querían empujar hacia el 7mo Encuentro y en el proceso de su organización. Eran no más de diez, aunque luego se fueron sumando otras compañeras, jóvenes en su mayoría, que en promedio no pasaban de 28 años, con un discurso sostenido sobre cuál era el lesbianismo al que apuntaban, siempre amparadas de la teoría y la ética feminista por sobre todas las cosas.La EKIPA fue integrada por el Bloque Lésbico, una articulación de colectivos y de lesbianas sueltas que desde años atrás viene trabajando en pos de un lesbianismo feminista autónomo, rebelde y radical. Creo que es la única articulación de este tipo que se ha logrado en América Latina y El Caribe, lo que evidencia que es posible trabajar juntas siempre y cuando las apuestas políticas estén explicitadas. El Bloque Lésbico desde años atrás ha tenido presencia en las regiones de Chile, ofreciendo talleres sobre feminismo y lesbianismo lo que generó la creación de grupos nuevos y el fortalecimiento de otros ya existentes, pero sobre todo ha permitido crear una conciencia política del lesbianismo entre muchas chilenas jóvenes, lo cual da la sensación de renovación política-ideológica del movimiento sin que ello borre los aportes de grandes pensadoras y activistas del feminismo como Margarita Pisano, Julieta Kirkwood, Edda Gaviola, entre muchas otras, al contrario, han tomado sus enseñanzas como parte de su acervo teórico y político. Recuerdo que una de las cosas que ellas planeaban en esa reunión es que querían un encuentro de bajo costo y que pudieran asistir muchas lesbianas feministas de muchos lugares y salir de las lógicas de los grandes hoteles y de los privilegios históricos y dar prioridad a lo político. Así fue. El Encuentro se realizó en el Centro Cultural San José, un ex- hospital de tuberculosis, un lugar agradable, sin número en estrellas, pero cómodo, con plantas y flores, con espacios, viento y alegría, que daba la posibilidad de vernos los rostros cuando andábamos por los pasillos, cuando almorzábamos, lo cual permitió realmente el encuentro entre todas. Y fueron más de treinta mujeres las becadas, la mayoría con pasaje aéreo incluido, más muchas chilenas que en los últimos momentos se motivaron a ir al encuentro y no tenían posibilidades económicas y también se les permitió la entrada.


Para la EKIPA todo esto era parte de la apuesta política lésbico-feminista que venían construyendo desde hace algunos años.Muchas amamos a la EKIPA no sólo por su excelente trabajo político, metodológico, y logístico, sino porque lo que habían logrado entre ellas (articulación, armonía y apoyo), se transmitió al Encuentro en su conjunto y eso hizo que el mismo fluyera sin contratiempos y sin grandes tensiones. Esto permitió que aunque había compañeras de varias corrientes políticas la disposición de escucha y de aprendizaje se instalara casi como principio y esto finalmente también permitió, a mi modo de ver, que avanzáramos significativamente en contenidos y en propuestas.Una metodología que apuntaba a diálogos profundosEl lema del encuentro fue “PENSANDO AUTONOMÍAS DESDE UNA REBELDÍA CÓMPLICE”. El mismo traspasó todo el encuentro y los debates giraron en torno a él. Tres ejes fueron definidos para los debates específicos, a saber: Eje I: Historia del movimiento lésbico-feminista Latinoamericano y del Caribe. Eje II: Viejos y nuevos feminismos: de la Teoría a la Acción. Eje III: Rebeldías y Complicidades del movimiento, ¿ Una utopía o desafío actual?. Como vemos en todos estos ejes las palabras claves eran: lesbianismo, feminismo, autonomía, rebeldía, teoría, acción y utopía, conceptos que más allá de palabras eran el contenido político del encuentro y que si bien no eran nuevos se profundizó más sobre ellos, a través de una metodología que partía de exposiciones generales por parte de muchas lesbianas feministas latinoamericanas, muchas de ellas jóvenes, otras con mayor experiencia teórica, política y organizativa. Fueron voces distintas pero encontradas en estos conceptos y propuestas, y sobre todo encontradas en la necesidad de fortalecer el lesbianismo feminista de la región desde posiciones autónomas frente al Estado, frente a los partidos políticos, frente al movimiento LGTBIQ, frente a las agendas de Naciones Unidas y frente a cualquier institución política que pretenda cooptar un movimiento, un discurso y una apuesta.Por otro lado y tal vez a mi modo de ver fue de los avances políticos de este encuentro, es que se insistió en la necesidad de poder enmarcar este proyecto político impactando al neoliberalismo patriarcal, a las transnacionales, al racismo y al militarismo y no quedarse en una política de la sexualidad pura y simple, propuestas que ya varios colectivos de la región como Lesbianas Feministas en Colectiva, Mujeres Creando, Mujeres Rebeldes, las Chinchetas, Bloque Lésbico, Movimiento del Afuera entre otros, han venido insistiendo desde años atrás. Esta vez no era sólo una necesidad de estos colectivos, sino de casi todos los colectivos y las lesbianas feministas que se encontraban presentes en el 7-ELFLAC, llegando a ser la más importante de las resoluciones políticas del encuentro.Además de los talleres de profundización en torno a los ejes, decenas de talleres fueron ofrecidos por las participantes. Los temas eran varios: nuevos desafíos políticos de los grupos lésbicos, sexualidad lésbica, violencia entre lesbianas, economía solidaria, relación entre lesbianismo y racismo, sobre lesbianas gitanas, lesbianas negras, danza, lesbianismo y medios de comunicación, VIH-sida en lesbianas, sexo seguro, literatura lésbico-feminista, entre muchos otros. Esta vez las actividades artísticas no fueron el florero ni el aparte de los debates teóricos y políticos, el arte fue concebido de forma integradora a la propuesta política del encuentro. Contamos con recitales, lecturas de poesía, presentación de videos, exposición de fotografías, pintura y escritura. Toda la producción cultural y artística tuvo lugar y espacio para expresarse para el conocimiento de todas. En los pasillos estaba de forma constante una feria que permitía exponer parte de los materiales que las lesbianas feministas habían producido: libros, discos, folletos, artesanías, pinturas, etc..lo cual evidencia que cada vez más estamos produciendo desde formas nuevas y creativas y en la mayoría de los casos autogestionadas y muy políticas. Visita a Villa Grimaldi: El olvido está lleno de Memoria Villa Grimaldi fue un centro clandestino de detención, tortura y exterminio de chilenas y chilenos entre 1973 y 1979 que se opusieron a la dictadura de Pinochet, hoy convertido en un monumento nacional por la paz y por la memoria.El sábado 10 el encuentro comenzaba con la visita a este lugar. En pequeños grupos éramos guiadas por sobrevivientes de esta experiencia, quienes amable y políticamente nos explicaban con detalles como fueron los días en que allí estuvieron detenidas y detenidos y la realidad de las y los desaparecidos y los y las asesinadas. Fue un día que espero que la mayoría de nosotras nunca olvidemos. Entre el verde de los árboles y el viento tenue se escuchaban respiraciones profundas, silencios y rostros llorosos ante el impacto de escuchar y sentir aquello que había ocurrido en aquel lugar. A muchas se les cortó la voz, entre ellas a mí, que me tocaba cantar en el acto cultural que se había programado. Fue difícil pronunciar palabras, más difícil interpretar canciones, a la vez que me sentía honrada por haber estado allí, levantando mi voz en un presente que no olvida los pasados para mantener la memoria y que esos hechos no vuelvan a ocurrir.Esta decisión de ir a Villa Grimaldi, fue a mi modo de ver un acto políticamente revolucionario por parte de la EKIPA, pues colocó al lesbianismo feminista en un contexto que si bien chileno, sucedió en tantos países latinoamericanos y caribeños. Dio para entender un lesbianismo feminista comprometido con la transformación social y política, más allá de nosotras mismas, incluyéndonos a nosotras mismas.


Agradezco profundamente al EKIPA por esta posibilidad, aún hoy se me hace un nudo en la garganta.La Marcha: y pisamos las calles nuevamente… El viernes 8 en horas de la tarde se llevó a cabo la marcha lésbico feminista en las calles de Santiago. Esas mismas calles que fueron el pavimento que sostuvo a cientos, miles de chilenos y chilenas que se pronunciaban en contra de la dictadura. Cientos y cientos de lesbianas feministas nos tomamos el espacio público para mostrar nuestra revolución lesbiana:Mírala que linda vieneMírala que linda vaLa revolución lesbiana Que no de ni un paso atrásLa Lesbian Banda de Buenos Aires sonaba con los tambores. Colores, movimientos, gritos, pacartas que decían:Soy chilena, soy lesbianaSoy antropóloga, soy lesbianaMi vida, mi revoluciónEran de los mensajes escritos que todas portábamos en nuestras manos. Comenzamos en el monumento de Gabriela Mistral, rescatando su lesbianidad y su compromiso político y terminamos en La Plaza de Armas escribiendo un NO de fuego a la heterosexualidad obligatoria, un NO a la guerra, un NO a las multinacionales, un NO a los feminicidios y a toda expresión de cualquier sistema de opresión que afecte a las mujeres y a la humanidad. Mientras caminábamos, dejábamos las huellas en el pavimento escribiendo con pintura: lesbianas! lesbianas feministas!.Esta fue la primera marcha que sale de un Encuentro Lésbico-Feminista latinoamericano y caribeño, por tanto en Chile otra vez se hace historia.La fiesta: Y nos quitamos los sostenes!!!!! El sábado 10 fue la fiesta del encuentro en horas de la noche. Música, danza, cuerpos, besos, erotismo… Cientos y cientos de lesbianas juntas pasándola realmente bien.Al compás de las fotos de la marcha que se proyectaban en una de las paredes del lugar, el ritmo de los corazones y los cuerpos seguía aumentando. La felicidad de un hermoso encuentro, feminista y políticamente hablando nos inundaba la piel. Y como hicieron las feministas radicales de los setenta empezamos a quitarnos los sostenes, las blusas y camisetas y dejamos nuestras tetas al aire. Flacas, gordas, negras, blancas, mestizas, bajitas , altas… Una contagiaba a la otra y subíamos a una escalinata que ya casi no cabíamos. Gritos, movimiento, locura, risas, todas, o casi todas sabíamos que aquel gesto era un acto político: liberar nuestros cuerpos de la opresión como años atrás lo habían hecho tantas otras feministas!!13 de octubre: Día de las rebeldías lesbianas feministas de Latinoamérica y el Caribe. Inspiradas por las marchas de lesbianas de México, Chile y Brasil, se decide que el 13 de octubre será de ahora en adelante el Día de las Rebeldías Lesbianas Feministas de Latinoaméirca y el Caribe. La fecha tiene un contenido histórico pues fue el 13 de octubre del año 1987 que se realizó en México el 1er Encuentro Lésbico-Feminista de la región. Más allá que estas fechas puedan ser cooptadas por Naciones Unidas y el sistema, se decide por unanimidad asumirlo y promoverlo para lograr una articulación regional en un día específico con acciones que coloquen en el espacio público el lesbianismo feminista como propuesta de transformación.Guatemala: nueva sede que dará continuidadCentroamérica a nivel general ha sido, junto con el Caribe, una de las regiones en donde ha sido difícil ser lesbiana y más aún hacer de ello una propuesta política visible. Los niveles de represión social y militar han sido una constante en medio de la guerra y la postguerra. Guatemala, junto con Ciudad Juárez en los últimos años está marcada por los feminicidios, por un racismo atroz hacia la población indígena, sobre todos las mujeres y la pobreza extrema ya no tiene límites.Nos obstante ello ha habido colectivos y mujeres que han tenido la valentía tan y tan difícil de colocar en este contexto el lesbianismo feminista. Es por ello que entendimos importante que un encuentro lésbico feminista regional se realizara allí, para expresar solidaridad a las mujeres y lesbianas víctimas de esta situación, en reconocimiento al trabajo que compañeras vienen realizando y porque geográficamente conviene para que muchas centroamericanas participen, ya que son de los grupos que menos participan por el costo de los pasajes.Guatemala será la sede del 8vo Encuentro Lésbico Feminista bajo la responsabilidad del grupo Lesbiradas, con el apoyo de lesbianas feministas de otros países de la región, quienes se comprometieron a darle continuidad a la propuesta política del 7mo Encuentro.El desafío El 7mo Encuentro Lésbico-Feminista fue una expresión de construcción política que varios colectivos y lesbianas sueltas hemos venido impulsando desde posiciones autónomas. Las compañeras chilenas han sido, sin duda, las que más han podido articular esta propuesta en Chile, desde varios colectivos de forma articulada y continua.El desafío principal que creo que tenemos todas, luego de haberse terminado el 7-ELFLAC es poder dar continuidad a lo que en esos días se produjo: un compromiso de impulsar un proyecto político que sea capaz de entender y comprender las realidades sociales, políticas, económicas y culturales en las que estamos inmersas, atravesadas por un neoliberalismo patriarcal racista y heterosexista y sobre todo entender que para impulsarlo tenemos teoría, colectivos, movimientos, creatividad, energía y complicidades, desde nuestras diversas prácticas políticas. Este es un reto que transciende el 7mo encuentro y a los encuentros que vienen, supone construirlo día a día, haciendo movimiento, articulándonos cada vez más en nuestros países y regionalmente, haciendo alianzas con movimientos que apunten a lo mismo, implica hacer formación política para fortalecernos. Solo así podremos consolidar un discurso y una propuesta que implique a muchas otras y nosotras. Es el gran reto que tenemos para lograr reales transformaciones sociales, así el lesbianismo deja de ser una mera práctica sexual y de existencia para pasar a ser un proyecto realmente revolucionario.


Bogota, 14 de febrero, 2007